miércoles, diciembre 15, 2010

Tssssss

Mientras estabamos en el trabajo hoy, llego la paqueteria, mejor llamada un ave de mal agüero a traer un finiquito; el de mi compañero de equipo. Pues érase, se llamaba, ya no es, ya no se llama, y tuvo que abandonarme a mi, a la oficina, al equipo. Ultimamente hemos estado demasiado tensos con el asunto, se dice que hay mega recorte de personal, pero nunca nos imaginamos que ibamos a terminar asi, sospechando de todos, deseando que el otro sea el que se vaya, si es que hay alguien mas que se tiene que ir, pero lo que no sé es por que la aferracion al trabajo, si es medianamente pagado, exige mucho sacrificio y es de esos trabajos que no te ofrecen casi nada. Pues soy de las afortunadas, de aquellas que tienen un poco mas de prestaciones que el resto de las personas de la oficina, de aquellas que tienen un poco mas de antigüedad y de aquellas a las que les encanta en realidad lo que hace. No se si ire a durar mucho mas o mucho menos en el trabajo, solo se que no esta chido el vivir con la incertidumbre; por lo menos termino el año con trabajo, y sigo diciendo ojala que dure.

1 lectores que serán leidos:

  1. Pues...ojalá que dure. Porque cuentas con la fortuna de disfrutar tu trabajo. No puedo ya decir lo mismo.

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